Trabajo desde el enfoque gestáltico, acompañando procesos terapéuticos en los que la persona pueda ir registrando qué le pasa, cómo se siente y qué necesita en el momento presente. Me interesa ofrecer un espacio de escucha y presencia, donde no sea necesario llegar con un motivo claro ni con respuestas armadas.
Muchas veces se busca entender por qué suceden las cosas, encontrar explicaciones o causas. En mi forma de trabajar, el foco no está puesto solamente en eso, sino en poder mirar lo que está ocurriendo ahora: en el cuerpo, en las emociones, en los vínculos y en el propio ritmo.

El trabajo terapéutico no se trata de forzar cambios ni de interpretar rápidamente, sino de frenar un poco, registrar y darle lugar a la experiencia tal como aparece. Desde ese registro, cada persona puede ir construyendo su propio modo de comprenderse y sostenerse.